
En muchas culturas y sistemas de creencias, el número ocho se considera un símbolo de plenitud, equilibrio y perfección.
Equilibrio cósmico: En muchas culturas, el número ocho representa el equilibrio y la armonía cósmica. Se cree que es un símbolo de perfección y totalidad, ya que combina lo material y lo espiritual en un solo número. Representa la unión entre lo terrenal y lo divino.
Los ilustrados nos enseñan que el número seis representa al mundo material. Los cuatro puntos cardinales, arriba y abajo. El número siete, al mundo espiritual que somos capaces de aprehender estando dentro del mundo material. El número ocho, aquello que trasciende lo tangible, lo material, los límites de lo natural, y nos permite vincularnos con lo trascendente y con lo milagroso.
Cuando todo, aparentemente, alcanza su límite y su fin, entonces se abre la puerta al territorio de las Raíces y Causas. No necesariamente se contacta con nuestro mundo físico, y en el caso de hacerlo, entonces nosotros lo consideramos un milagro. Esta es la razón por la que la fiesta del milagro, Janucá se celebra durante ocho días. El número 8 significa el comienzo. El octavo día equivale al inicio de una nueva semana. En la escala musical con el ocho se inicia una nueva octava. Simboliza la transición entre el cielo y la tierra,
Regeneración y renacimiento: El ocho también está asociado con el concepto de regeneración y renacimiento. Se cree que representa la eternidad y el ciclo de la vida, la muerte y el renacimiento. En este sentido, puede simbolizar la transformación espiritual y la evolución del individuo.
Dualidad y polaridad: El número ocho es un símbolo de dualidad y polaridad. Su forma geométrica, un ocho acostado (∞), representa el flujo constante entre los opuestos complementarios, como el día y la noche, el bien y el mal, el masculino y el femenino. Esto refleja la noción de equilibrio y armonía en la naturaleza y en el ser humano. Si se tumba horizontalmente, se asemeja también al símbolo del infinito (∞). Esto representa la idea de que la energía y las posibilidades son infinitas.
Iniciación y sabiduría: el número ocho se asocia con la iniciación y el proceso de adquisición de conocimiento y sabiduría.
Como hemos visto al considerar el tablero de ajedrez, el peón trata de cruzar las siete casillas para llegar a la octava a fin de alcanzar la iniciación y convertirse en el Motor que puede moverse a voluntad. El octavo número es, por lo tanto, la meta espiritual del iniciado que atraviesa los siete cielos o etapas: es el Paraíso Reconquistado, la regeneración y el renacimiento.
La fuente bautismal de las iglesias suele tener forma octogonal como símbolo de este poder iniciático de regeneración. El octágono, utilizado frecuentemente en las cúpulas de templos y catedrales, no solo representa la perfección del número, sino también el principio de la cuadratura del círculo y, en consecuencia, la unidad de las fuerzas celestes y terrestres
Riqueza y prosperidad: El número
ocho también se asocia con la riqueza y la prosperidad en algunas tradiciones
esotéricas. Se cree que el ocho es un símbolo de abundancia y buena fortuna. En
la numerología está relacionado con el éxito material y financiero.