Solsticio


El 21 de junio tendrá lugar el solsticio de invierno en el Hemisferio Sur y el solsticio de verano en el Hemisferio Norte.

El Sol ha sido siempre el principal objeto de culto de la humanidad. El gran Dios, cuya trayectoria en el cielo ha inspirado múltiples leyendas. Obviamente los momentos más significativos son cuando llega a su extremo Sur o Norte, en lo que sería el día más corto o largo del año, según el hemisferio en el que estemos.

Además ocurre un fenómeno singular, pues al llegar al límite, el Sol no rebota como una pelota, sino que se queda detenido por 3 días antes de empezar el nuevo ciclo. El sol quieto o sol-sistere en latin solstitium es el que da origen al nombre de SOLSTICIO y corresponde al aparente estacionamiento del Sol durante tres días.

A lo largo del planeta existen monumentos majestuosos milenarios también dedicados a la celebración de los solsticios como la Esfinge en Egipto que desde su lado frontal se puede observar como el sol se mete en el horizonte entre las dos grandes pirámides durante el solsticio de verano. La edificación megalítica más antigua es Stonehenge, que fue un templo para adorar al Sol y a la Luna y posteriormente también se convirtió en un sitio ceremonial para culturas como los celtas, los druidas y los galos. 

Lo que hoy se sabe de este lugar es que era un templo dedicado a los movimientos del Sol y de la Luna, sus gigantes rocas se alinean para mostrar los puntos de salida del sol y la luna durante los solsticios de verano e invierno.

Los egipcios fueron la primera civilización de que se tiene registro en dividir los días en partes iguales creando artefactos para medir el tiempo como relojes de sol, su año comenzaba alrededor del 20 de junio con la aparición en el firmamento de la más brillante de todas las estrellas en la bóveda celeste nocturna: Sirio. Durante la noche se realizaban diversos rituales y ceremonias mágicas con fuego y agua puesto que también esos días marcaban la época de la llegada de las aguas renovadoras al Nilo.




Los Reyes y sacerdotes de todas las culturas han sabido de este fenómeno y se han aprovechado de él para mostrar su relación con el Dios Sol y asentar así su poder.

Por ejemplo, en tiempo de los Incas, se realizaba una celebración en la que el propio Inca, con la ayuda de los Sacerdotes detenían la caída de sol cuando este llegaba al punto más lejano para que regrese y los vuelva a calentar con sus rayos. Para ello, la noche anterior apagaban todos los fuegos, y en la gran plaza del Cusco se concentraban, entre las sombras y en silencio; los más importantes personajes del imperio y al amanecer y viendo que el sol empieza a subir luego del esfuerzo realizado por el Inca con todos ellos, comenzaba una fiesta que duraba varios días. Era el año nuevo, denominado Inti Raymi (fiesta de sol), que se celebraba el 24 de junio durante el solsticio de invierno.

Durante el solsticio de verano se celebraba la mitad de su año en diversos sitios sagrados como la pirámide de Chichén-Itza en la península de Yucatán en México donde durante los solsticios y los equinoccios se produce un evento con alto grado de misticismo cuando la luz del sol de media tarde crea una sombra que parece descender por los vórtices de la estructura emulando una serpiente, este fenómeno era conocido como El descenso de Kukulkan o de la Serpiente Emplumada.

Lo mismo ocurría en las otras civilizaciones Andinas como los Mapuches, Aymarà y otros pueblos originarios que conmemoraban el año nuevo durante el Solsticio de Invierno, con bailes, comida y alcohol en un ceremonial donde invocaban al cielo sus esperanzas de bienestar, buena salud y mejores cosechas.  Pues, pasado el Solsticio, regresa el Sol dando paso a un nuevo ciclo de vida. Es una concepción distinta del tiempo a la que nosotros tenemos, en el que el pasado queda atrás y el tiempo es lineal. Para los pueblos originarios lo antiguo se renueva siempre, el tiempo es cíclico.

En el hemisferio norte también festejan el año nuevo en función del solsticio de invierno. En los antiguos rituales griegos a los solsticios se les llamaba "puertas", "la puerta de los dioses" al solsticio de invierno y "la puerta de los hombres" al solsticio de verano en este último se veneraba a Apolo encendiendo hogueras y haciendo sacrificios. Los Romanos rendían culto a un dios llamado "Jano", Dios de los portales que tenía dos caras opuestas, una frente al solsticio de verano y la otra frente al solsticio de invierno, para los romanos como para otros pueblos antiguos los solsticios representaban umbrales abiertos para el contacto y recibimiento de nuevas energías, portales hacía el más allá conocidos como los "Juanes".

La imposición de la Iglesia Católica sobre las celebraciones paganas como la fiesta de la Natividad de San Juan Bautista (santo que para el cristianismo preparó a la humanidad para la llegada de Jesús), también conocida como la fiesta de la Noche de San Juan y el 1 de enero se celebra la "Circuncisión de Jesús", es decir cuando Jesús adoptó la religión Judía, siete días después de su nacimiento el 24 de Diciembre, durante el Solsticio de Invierno del Hemisferio Norte.

En casi todas las culturas el Sol como dador de vida era considerado un Dios. Por ejemplo en el antiguo Egipto, Horus es el Sol antropomorfo, el Sol con forma humana, y su vida está relacionada con los movimientos del Sol en el cielo. En los jeroglíficos antiguos encontramos al “Mesias Solar”: Horus (el sol o la luz) y su contraparte Set, (la oscuridad), cada mañana ganaba Horus y al atardecer Set.

Los solsticios representan el eterno contraste de la luz y la oscuridad, de la vida y la muerte y el eterno renacer de la creación, donde nada puede ser destruido, solo transformado.

Ciertas cuestiones en todos estos casos como fechas, símbolos, personajes y otros detalles que parecerían anecdóticos adquieren un nuevo significado al analizarlos desde el punto de vista astronómico, tomando al sol como un Dios.

Los atributos de solares y la mitología de Horus es semejante a la de muchos otros dioses como Mitra (Persia) – Krishna (India) – Dionisio (Grecia) y también Jesús.
Nace en el solsticio de una virgen , acompañado por una estrella (Sirio), adorado por tres Reyes, viajaba con el 12 discípulos (que serían los signos del zodiaco o meses), fue crucificado, enterrado por 3 días y resucitado

Esto ocurre pues la estrella SIRIO, la más brillante del cielo, el 24 de Diciembre se alinea con dlas 3 estrellas más brillantes del cinturón de Orión, denominadas desde siempre “Los tres Reyes Magos”. Para apuntar junto con la estrella Sirio al lugar donde sale el Sol el 25 de Diciembre (Solsticio). Por eso los 3 Reyes siguen a la estrella del Este, para localizar el nacimiento del Sol, al amanecer. La Virgen es la constelación de Virgo.

En el Solsticio de invierno cuando los días se acortan, son más fríos hay menos cosechas el Sol se hace cada vez más pequeño. Simbólicamente es la muerte del Sol que se coloca en el lugar más bajo del cielo el 22 de Diciembre en el hemisferio Norte.

Aquí ocurre algo curioso.¡¡¡¡¡

El Sol deja de moverse al Sur durante 3 días (23, 24 y 25). Se queda quieto. (Solsticio – Sol quieto). Durante esos días de pausa, de muerte, el Sol está en la vecindad de la CRUZ del Sur. Después de esa pausa el Sol se mueve hacia el Norte, anunciando días más largos y calientes. Ha resucitado. Y así se ha dicho que el Sol muere en la Cruz, muere por 3 días, solo para resucitar. Por eso muchos dioses solares comparten la resurrección.

Las antiguas tradiciones relacionan el mito solar con la iniciación. La iniciación del ciclo anual para el hemisferio norte, corresponde al mes de diciembre, y desarrollándose en la puertas del año, el mes de enero, o JANUARIUS en latin, con evidente parentesco con el nombre Janoj o Enoch.

De tal modo es pues el INICIADO, la representación del Sol en su trayectoria cósmica, que muere para regenerarse por el agua y por el fuego.

Por otra parte, desde un aspecto temporal, la imagen de Jano se interpreta habitualmente como símbolo del pasado (el perfil de un viejo) y el porvenir (el perfil de un joven). Interpretación correcta, aunque incompleta, dado que entre el pasado que ya no es y el porvenir que todavía no es, está un tercero y verdadero rostro de Jano, invisible, que mira el presente. Juan es representativo del ideal iniciático, simboliza, al igual que el Delta griego, la puerta de entrada a la verdadera iniciación. De tal forma, la expresión “Logia de San Juan”, viene a ser el apelativo de toda asociación de “Iniciados”.

En el caso del significado de los solsticios como dos puertas, cabe decir que no se trata de una de entrada y otra de salida sino más bien de dos salidas distintas: una del mundo  profano y la otra de la oscuridad germinal (lo no manifestado) hacia la luz iniciática. Una vez que se ha traspasado una puerta no se puede regresar por el mismo camino ni salir por ella. Son portales, ya no se puede volver.

El Sol rige el desempeño del hombre y su entorno y en las fiestas solsticiales celebramos el inicio de una nueva etapa de muerte y resurrección en nuestra vida. El recorrido del sol, coincide con los cambios estacionales. El Invierno y el Verano, símbolos de los opuestos que son necesarios para la existencia.

Para nuestra culturas modernas los equinoccios y los solsticios son irrelevantes debido a que nuestro estilo de vida se desarrolla más en interiores que en exteriores por lo que hemos perdido conexión con los cielos, pero en estos tiempos es primordial conocer el ciclo de las estaciones como el propio ciclo de nuestras vidas, en la primavera se nace, en el verano se crece, en el otoño se decrece y en el invierno se muere tan cierto como nuestra propia naturaleza. La humanidad retomar ese entendimiento de unidad, ese grado de consciencia donde la conexión con los ciclos de la Tierra, con los del Sol y la Luna sean sagrados para nuestra existencia.

Todos nosotros tenemos nuestros “solsticios íntimos”, nuestros sentimientos de euforia y de tristeza. Pero no olvidemos que cuando todo está negro, empieza a aclarar el panorama. Al morir el hombre como le ocurre a la naturaleza, se separa el alma del cuerpo, y si se tiene la  llave apropiada, se puede abrir la puerta del conocimiento interior.

Y viceversa, cuando todo es optimismo, cuando la euforia nos invade, nos olvidamos que “todo cambia”, que llegarán los días flacos. Los solsticios representan el eterno contraste de la luz y la oscuridad, de la vida y la muerte y el eterno renacer de la creación, donde nada puede ser destruido, solo transformado, es el ave fénix que siempre renace de sus cenizas. Debemos evaluar los factores de la naturaleza que influyen en nuestra vida para encontrar los medios que nos ayuden a superar las dificultades de nuestra existencia material.

Que este nuevo solsticio, que éste detenerse que hace la naturaleza antes de emprender un nuevo rumbo, nos haga meditar en la necesidad de aquietarnos y estar en paz con nosotros mismos, incluso con nuestros aspectos más oscuros, pues son una parte nuestra importante.


Nuestro renacer, en la calma del silencio del alma, luego haber confraternizado iniciáticamente con ese sol quieto que muere y nace al nuevo recorrido generando la vida, seguramente nos ha hecho reflexionar y nos habremos transformado en una semilla de fraternidad.

Cuando todo llega a su fin, en medio de la noche más oscura, hagamos como el sol en el solsticio, detengámonos a reflexionar, antes de tomar un nuevo rumbo.




Bibliografía
 Zeitgeist es un documental sin ánimo de lucro del año 2007 producido por Peter Joseph con difusión por Internet (mediante Google Video). El propio título, Zeitgeist, quiere decir "espíritu guardián del siglo", es decir, la experiencia del clima cultural dominante
 Q:.H:. Luis Yánez Arancibia – Gran logia Unida Mexicana - Valle Veracruz
Q:.H:. Valentín Heines (Chile)http://josemariavilla.blogspot.com/p/solsticio-de-invierno.html


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