EL OJO QUE TODO LO VE

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El Ojo de la providencia, también llamado Ojo que todo lo ve, Panóptico o Delta luminoso, es (según Wikipedia) un símbolo interpretado como la vigilancia y providencia de Dios sobre la humanidad. Hoy en día simboliza el control y la dominación de la élite que dirige el planeta, pero su uso original tenía otros significados como vamos a ver.

Se encuentra relacionado con el «Ojo de Horus» del antiguo Egipto. Sin embargo, se diferencia de él porque se encuentra inscripto dentro de un triángulo con uno de sus tres vértices hacia arriba y con la mirada hacia abajo, como símbolo de «omnipresencia».

El símbolo ha sido usado tanto dentro de contextos religiosos, como mágicos y forma parte del simbolismo masónico donde es conocido como "Delta luminoso", por su semejanza a la letra griega Delta, el cual es representación del Gran Arquitecto del Universo. En muchas ocasiones tiene inscrito el tetragrama hebrero o solamente su primera letra hebrea "yod" que puede considerarse en este caso como una abreviatura de él. La yod es considerada como el elemento primero a partir del cual se forman todas las letras del alfabeto hebreo, es también la letra inicial del Nombre de Jehová y si bien está representado por un pequeño punto suspendido, simbólicamente alberga al infinito.





Dependiendo del rito masónico, el Delta Luminoso se ubica en la parte superior y central en el oriente del templo masónico, entre el sol y la luna. Su ubicación en el oriente, refuerza su símbolo luminoso, solar y de alta sacralidad.

Resulta de aquí que el ojo contenido en el triángulo no debería estar representado en forma de un ojo ordinario, derecho o izquierdo, puesto que en realidad el sol y la luna corresponden respectivamente al ojo derecho e izquierdo del “Hombre Universal” en cuanto éste es idéntico al “macrocosmos”. Para que el simbolismo sea enteramente correcto, ese ojo debe ser el ojo “central”, es decir, un “tercer ojo”, cuya semejanza con el yod es más notable todavía; y en efecto, ese “tercer ojo” es el que “lo ve todo”.

El triángulo recto (o sea, con un vértice superior) se refiere propiamente al Principio. Por otra parte, si se considera ese reflejo, más particularmente, en el ser humano, debe notarse que la forma del triángulo invertido no es sino el esquema geométrico del corazón; el ojo que está en su centro es entonces, propiamente, el “ojo del corazón”, con todas las significaciones que implica.

El simbolismo durante mucho tiempo ha sido utilizado por la humanidad, como un símbolo de la divina providencia, representando la verdad espiritual y el despertar.


El uso del Ojo que Todo lo Ve en las culturas antiguas

India

El dios hindú Shiva tiene tres ojos. El tercer ojo o chacra de la frente se conoce como el ojo de Shiva, poseedor de todo el conocimiento, que cuando se abre destruye todo lo que ve. Por lo tanto, es un símbolo del conocimiento que destruye el mal y la ignorancia.



Representación de Shiva con su Tercer Ojo

Esto se puede comparar a un despertar de la parte más espiritual de una persona, que mirando hacia adentro, ve la verdad de las cosas y puede luego eliminar dentro de la psique de otra, aquello que es opuesto y se manifieste más. De esta manera se trata de una “destrucción creativa” del mal para transformarla en una conciencia superior.

“Quien mira hacia afuera, sueña; quien mira hacia adentro, despierta”
Carl Jung


Budismo: El ojo que todo lo ve de Buda

En el budismo a Buda se le conoce como el Ojo del Mundo. Es típico que los templos en Nepal muestren un gráfico de los “Ojos de Buda” como se muestra arriba – nota que incluye una marca para el “tercer ojo” también. Los ojos también son conocidos como los ojos de la sabiduría y la compasión. Estatuas de Buda suelen mostrar un punto en la mitad de la frente para representar el tercer ojo.




El chakra frontal o tercer ojo se localiza a la altura del entrecejo, en la glándula pineal. Y puede activarse con el mantra OM. Es el chakra de los sentidos, y es responsable por la energía de la parte superior de la cabeza, (encima de la nariz), parte craneal, ojos y oídos. Representa la intuición.

En la doctrina del Kundalini Yoga, se lo denomina el SEXTO CHAKRA, donde se asienta la percepción consciente del Ser y la fuerza psíquica. Kundalini, en sánscrito, significa “serpiente”, y es una figura utilizada para representar el flujo de energía presente en el cuerpo humano. El kundalini es la energía pránica o vital, que se encuentra en la base de la médula espinal.

La energía kundalini puede ser estimulada para elevar la conciencia a través del sistema natural de chakras (“rueda” en sánscrito), una alineación de siete centros vibratorios y rotatorios del cuerpo. Los niveles energéticos de los chakra se corresponden con el espectro de luz y sonido, cada uno con una frecuencia y un color propios.

A este proceso de estimulación de la conciencia se lo denomina “despertar del TERCER OJO”. Se dice que este despertar induce al desarrollo de la intuición, al aumento del autoconocimiento, y a desencadenar nuestro potencial creativo. Para esto, la energía Kundalini debe llamada a ascender hasta el SEXTO CHAKRA, donde activa al TERCER OJO.

La representación de este proceso de “iluminación” o “despertar” consiste en una imagen del cuerpo humano con dos serpientes entrelazadas ascendiendo por la columna vertebral hasta el punto del Tercer Ojo, y por encima de este, el chakra de la corona, el punto a alcanzar en la iluminación, simbolizado con dos alas desplegadas.

La imagen de la serpiente alada nos remite directamente a la idea de la Serpiente Emplumada “Quetzalcóatl”, el dios creador para las culturas mesoamericanas. La serpiente alada es asimismo la síntesis de los elementos de la corona egipcia con la cobra Uadyet y el buitre Nejbet.

El despertar del TERCER OJO significaría entonces trascender lo físico y mundano, para adentrarse en el mundo espiritual, balanceando la dualidad (energías opuestas) inherente a todo cuerpo humano. Este conocimiento y ecualización de los pares opuestos es la clave de todas las escuelas esotéricas.

Este proceso es representado esotéricamente por el símbolo del Caduceo de Hermes, una evidente síntesis de la representación de la energía Kundalini fluyendo por la columna vertebral: dos serpientes trenzadas que ascienden por la vara.



En este sentido, el secreto de la antigua religión universal consistiría en equilibrar la dualidad implícita de nuestro ser para despertar el TERCER OJO, y así vislumbrar el potencial de cada uno alcanzando una visión interna y un conocimiento intuitivo.


Antiguo Egipto: El Ojo de Osiris



El jeroglífico del Dios ‘Osiris’ contiene un ojo como se muestra arriba. Al igual que en el hinduismo y el budismo, nos encontramos con una deidad espiritual que en la antigüedad fue representada como un ojo.


Ojo de Horus

El Ojo de Horus o Udyat "el que está completo", fue un símbolo de características mágicas, protectoras, purificadoras, sanadoras, símbolo solar que encarnaba el orden, el estado perfecto. El Udyat es un símbolo de estabilidad cósmico-estatal. El ojo izquierdo de Horus se decía que era la luna y su ojo derecho el sol.



Horus (Dios del antiguo Egipto representante del bien), hijo del dios Osiris (representante del aire y de la tierra) y la diosa Isis, nacido en secreto para protegerlo y evitarle una muerte en manos de Set del hermano de su hermano de su padre quien lo asesinó para evitar que tuviese más descendencia y poder tomar el trono real.



Horus era hijo de Osiris, el dios que fue asesinado por su propio hermano Set. Horus mantuvo una serie de encarnizados combates contra Set, para vengar a su padre. En el transcurso de estas luchas los contendientes sufrieron múltiples heridas y algunas pérdidas vitales, como la mutilación del ojo izquierdo de Horus. Pero, gracias a la intervención de Tot, el ojo de Horus fue sustituido por el Udyat, para que el dios pudiera recuperar la vista. Este ojo era especial y tenía cualidades mágicas. Se utilizó por primera vez como amuleto mágico cuando Horus lo empleó para devolver la vida a Osiris.

Horus era un dios sol con cabeza de halcón y se podría decir que su ojo fue diseñado como el de un halcón teniendo su marca debajo.

También es muy interesante observar que el dibujo del Ojo de Horus coincide con la sección transversal del cerebro medio, donde se encuentra la glándula pineal, de la que se dice a menudo que es el “tercer ojo” y un centro de espiritualidad.

Es como si el ojo de Horus fuera una representación del tálamo. Si esto es lo que estaban dibujando. ¿Consideraban el cerebro medio como el foco de la conciencia”?.

Hay que recordar que uno de los más grandes secretos de la ciencia esotérica de la humanidad yace en una serie de técnicas que permiten “abrir” o “activar” el tercer ojo, lo que significa también ver a través del ojo de dios y encarnar la divinidad inherente en cada ser humano.

Los místicos afirman que estas glándulas, además de su función material son las encargadas de percibir las vibraciones externas que reciben los ojos y cuya frecuencia no es visible. La ciencia conoce ya que un complejo sistema nervioso une los ojos con estas dos glándulas.


Oriente Medio/Asia – Hamsa

En el Medio Oriente el ojo que todo lo ve se ha conocido en la forma de un símbolo de una mano con un ojo llamada como Hamsa, o Hamesh.

Es el símbolo de un ojo en la palma de una mano, normalmente la mano derecha. De nuevo, es un símbolo de protección contra el mal de ojo (la mala suerte provocada por los celos de los demás) y el peligro en general y puede verse como un amuleto de la buena suerte en ese sentido.

También se conoce como la mano de Fátima en el Islam y la mano de Miriam en el judaísmo. En la India se conoce como la mano Hamsa. Los Jainistas también tienen una forma de la Hamsa en su simbolismo con la palabra ahimsa (que significa no violencia) dentro una rueda en el lugar donde debería estar el ojo.



La Hamsa se ha utilizado durante miles de años y todavía está en uso hoy en día como amuletos, talismanes o adornos de pared. Parece tener sus orígenes en la antigua Mesopotamia con la mano de Ishtar siendo un símbolo de la protección divina a pesar de que no contenía el ojo en la palma.


Antiguo Ecuador

También está el sorprendente descubrimiento de 1984 en La Maná, en el centro de Ecuador, de un antiguo artefacto conocido como la Pirámide Negra, que está hecha de piedra negra con un ojo en el ápice. La piedra que tiene incrustaciones de oro la forman 13 niveles de “ladrillos” y un ojo en la parte superior. Estas incrustaciones brillan cuando están bajo la luz negra. En general se ve como una representación de la gran pirámide de Giza (a 12022 km. de distancia) y también increíblemente parecido al símbolo de la pirámide con el ojo que se utiliza en el gran sello y en el billete de 1 dólar de EE.UU.


Pirámide Negra con la Cobra Real

No se sabe cuán antiguos son estos objetos ya que datarlos no ha sido posible, pero se piensa que son anteriores a las culturas antiguas conocidas de la región.


El Ojo Turco y el Mal de Ojo

El mal de ojo es una creencia popular, según la cual, una persona tiene la capacidad de producir daño, desgracias, enfermedades a otra sólo con mirarla. A la persona afectada se dice que está ojeada o le echaron mal de ojo.  Este mal puede producirse voluntaria o involuntariamente. Cuando una persona envidia y mira a otra persona, la energía protectora que envuelve a cada uno de nosotros genera una apertura por donde entra el juicio, que cae sobre la persona mirada. Como no siempre estamos atentos, hay talismanes que absorben esa energía. Dice la leyenda que el Ojo Turco se sacrifica por su dueño y se rompe cuando absorbe esa energía.


La historia de la humanidad nos demuestra, que estas miradas celosas fueron conocidas por muchas culturas. Algunos ejemplos son los griegos, que salían a las batallas con los ojos pintados en la proa de sus barcos. Los egipcios con su conocido “Ojo de Horus”. En la india se cree que la pintura para el rostro se originó con la finalidad de protegerse del “mal de ojo”. Los musulmanes y judíos también reconocen esta energía y utilizan el ojo para protegerse, hasta el día de hoy.

Los síntomas producidos en la victima son, dolor de espalda, cansancio, agotamiento, bostezo. Afecta a adultos y niños. Algunos bebes dejan de alimentarse y vomitan. Siendo estos últimos los más afectados por este mal ya que son los más débiles. Se pueden ver dañados los negocios, el trabajo y las relaciones personales.


Los Ciclopes

En la naturaleza, no hay criaturas con un solo ojo. Nacemos con 2. Así podemos medir las distancias, según el ángulo en que se encuentra un objeto. Con un solo ojo no podemos medir ángulos.

Los animales que tienen los dos ojos en los costados de la cara son generalmente vegetarianos y pueden ver con más amplitud el entorno, para detectar si son atacados y así poder huir rápidamente o esconderse (vacas, caballos, conejos, palomas, gallinas…). Los animales que tienen los dos ojos al frente son generalmente carnívoros (leones, tigres, zorros, águilas, humanos…). Pueden medir ángulos y así calcular las distancias para atacar a sus presas.  

En la mitología griega, los cíclopes eran gigantes con un solo ojo en mitad de la frente. Eran fuertes, tercos y de emotividad abrupta.  Los primeros cíclopes eran hijos de Urano y Gaya, dioses del cielo y de la tierra respectivamente. Eran hermanos de los Titanes. Su único ojo era de gran tamaño y estaba situado en el centro de la frente. A este ojo se le atribuían poderes especiales. Podían desintegrar cualquier cosa, con solo una mirada.

Según la mitología griega hubo dos generaciones de cíclopes. La primera generación fue formada por 3 hermanos. Eran artesanos, constructores y herreros. Ellos forjaron el rayo de Zeus, el casco de invisibilidad de Hades y el tridente de Poseidón que producía terremotos. Esas fueron las armas que usaron los dioses para vencer a Cronos y los Titanes. Los rayos que se convirtieron en el arma predilecta de Zeus fueron forjados por los tres Cíclopes: Arges ponía el brillo, Brontes el trueno, y Estéropes el relámpago.

Robert Graves ha sugerido que los cíclopes podrían haber sido un gremio de forjadores de metal en la Edad del Bronce que probablemente tenían tatuados en la frente anillos concéntricos como muestra de homenaje al sol por ser su fuente de energía



La segunda generación de cíclopes estaba formada por 12 ciclopes, que vivían en Sicilia, eran los descendientes de Poseidón, y no poseían la habilidad para la metalurgia de sus antecesores. Se dedicaban al pastoreo en Sicilia, donde vivían sin ninguna ley. El más famoso de estos ciclopes es Polifemo, uno de los protagonistas de la Odisea de Homero.

Todo esto no son más que leyendas y nada hay que permita afirmar que en el pasado los seres humanos solo tuvieran un ojo; sin embargo, si sería lógico pensar que todas estas leyendas son una forma antigua de referirse a un tercer ojo.


El Cristianismo

Para el cristianismo, el “Ojo que todo lo ve” es "el Ojo de la Providencia", que penetra todos los secretos y vigila contantemente a la humanidad. Es el ojo que nos mira, que nos juzga, que sabe nuestros secretos, debilidades, nuestras intenciones. En la actualidad, la cultura popular basada en teorías de conspiración, al “Ojo que todo lo ve” lo interpreta como un eufemismo para referirse a la vigilancia global, promovida especialmente por las corporaciones que ante el indicio de que estamos por fuera de las normas establecidas, proceden a castigarnos.

Recién apareció en el siglo XVI, con el Concilio de Trento, como se ve en el siguiente cuadro de abajo que representa una escena de Lucas 24: 13-32 donde después de su resurrección Jesús tiene la cena con dos discípulos.


Pintura cristiana del siglo sexto – fecha 1525, por el artista italiano Pontormo (estudiante de Da Vinci), llamado la Cena en Emaús

Muestra un ojo en el cielo o en el interior de un triángulo, rodeado por rayos de luz y nubes. El triángulo se ha utilizado durante muchos siglos para representar a la trinidad cristiana. Los estallidos de luz y las nubes son de uso común para representar la santidad y divinidad de Dios. La luz también representa la iluminación espiritual, no sólo la iluminación física.

“Los ojos de Jehová están en todo lugar, mirando a los malos y a los buenos.” (Proverbios)



La creencia en un dios moralista, omnisciente y que puede castigar a quien no siga sus mandamientos fomenta la cooperación con desconocidos de la misma religión. La creencia en un ser invisible que nos vigila para que no violemos las normas permitió la aparición de sociedades complejas, al evitar que velemos sólo por nuestro propio interés y tengamos comportamientos altruistas.

A lo largo de la historia se ha utilizado el simbolismo del ojo para representar una fuerza creadora, benevolente y vigilante, que ayuda y protege a la humanidad castigando a los que no sigan sus órdenes. Un dios 'gran hermano' ayuda unir a las personas que no se conocen.

La pregunta, sin embargo, es por qué Occidente ha sido tan mal informado de este Tercer Ojo y su desbloqueo incluso cuando las tradiciones orientales las han incorporado en sus prácticas. La respuesta a eso es el ascenso del cristianismo en el occidente, la práctica y la idea de un "dios interior" o "tercer ojo" para despertar entra en conflicto con las enseñanzas cristianas tradicionales de que se necesita la mediación del sacerdote para acceder a Dios, atreves de la confesión.


El ojo interno, según Platón

La filosofía platónica concibe que el fin de la educación sea abrir el ojo de la mente, o el ojo del alma, una forma de percibir desde una profundidad psíquica, desarrollada a través de la vida filosófica. En La República, Platón señala que “lo que la educación debería ser, es el arte de la orientación” y que no se debe “implantar una visión” en la mente, sino simplemente enseñar a ver puesto que, como los prisioneros en su famosa cueva, muchas veces ni siquiera hemos desarrollado un ojo (metáfora de la mente) capaz de distinguir las sombras de la fuente de la luz.

En otras palabras, Platón nos dice que se debe enseñar a las personas a ver por sí mismas o a pensar por sí mismas, a ejercer el ojo interno que les permite discriminar la realidad de las ilusiones. Platón describe fundamentalmente el entrenamiento del ojo de la mente para percibir la verdad que yace más allá del velo de lo material. 


Glándula Pineal

La glándula pineal es uno de los mayores secretos que se nos han ocultado. El secreto no es que la glándula exista, el secreto es su función. A los estudiantes de medicina se les dice que es un órgano en desuso, pero no es así. La glándula pineal es nuestro tercer ojo, es el órgano a través del cual soñamos e imaginamos y una vez que está activada también es el órgano que nos conecta a otras dimensiones de la realidad y desarrollar habilidades psíquicas como la clarividencia o telepatía.

No es difícil saber por qué razón es un secreto, la respuesta está en la Iglesia Católica después del Concilio de Trento. ¿Cómo ha subsistido la iglesia? siendo el monopolio de la religión: ir a misa es el único modo que nos han mostrado para conectarnos con el plano Divino pero en realidad el Templo para llegar a la conexión Divina está dentro de cada uno de nosotros.

La glándula pineal tiene forma de “piña” (el fruto del árbol de pino), por eso se llama Pineal, y se encuentra físicamente justo en el centro de nuestro cerebro. Es el órgano de mayor concentración de energía en el organismo, como así también el de mayor flujo de sangre. Ubicada en el centro del cerebro, la tiene el tamaño aproximado de una lenteja. Es responsable de la producción de la melatonina, cuya deficiencia se produce por insomnio y depresión, está presente en algunos alimentos como avena, maíz, tomates, patatas, nueces, arroz y cerezas. La melatonina es conocida como la hormona de la juventud.

La pineal secreta una sustancia llamada DMT (dimetiltriptamina) conocida también como la molécula espiritual que curiosamente se libera en la fase de movimiento ocular rápido es decir cuando estamos soñando, es responsable de la visualización de imágenes en los sueños . Cuando no hay luz, la glándula pineal produce melatonina a partir de la serotonina.

Está relacionada con la regulación de los ciclos de vigilia y sueño y sirve para contrarrestar los efectos del síndrome de diferencia de zonas horarias (jet lag). En el estado inmediato antes de la muerte, se produce gran cantidad de DMT, por eso se le atribuye la capacidad de ingresar la consciencia en dimensiones superiores. Logra estados místicos, es el alucinógeno más potente que se encuentra en la naturaleza, tiene profundos efectos en la conciencia. La alucinación conduce un viaje a través del Inconsciente

También se dice que además de regular aspectos asociados al día-noche, como la temperatura corporal, y de las estaciones del año, como ciclos hormonales relacionados con la reproducción, la melatonina es un poderoso antioxidante, que protege a las células frente al daño causado por los radicales libres, inhibe la síntesis de ADN en determinadas células tumorales y la muerte celular (apoptosis) en el timo, glándula encargada de las defensas. Sus niveles de producción disminuirían con la edad. Por lo tanto, tendría propiedades antienvejecimiento y anticancerígenas.

Las grandes corrientes espirituales del mundo antiguo consideraban la glándula pineal como un centro de poder superior simbolizado por un triángulo luminoso con un ojo en el centro. Para la religión católica significa el poder de Dios; para la masonería, la visión de Cíclope. Dentro de la tradición egipcia se la conoce como el ojo de Horus, y en Asia, como el tercer ojo. En los templos antiguos de los sumerios y babilonios se tenía la adoración a la pineal e incluso en el vaticano podemos ver un monumento que tienen en forma de piña o pineal, también la portan los papas, y en las paredes de las pirámides se encuentran los jeroglíficos. También encontramos este símbolo en las culturas precolombinas y polinesias, representando siempre un centro de poder sagrado.

Todo esto nos genera preguntas como: ¿Qué tipo de conocimientos se tenía en el pasado sobre la glándula pineal?, ¿Cómo accedió la humanidad a dicha información?, ¿Qué tan desarrollados estaban en cuanto a su propia conciencia?, ¿Que tan excepcionales eran las propiedades que brindaba dicho desarrollo como para que sea motivo de esculturas, relieves y pinturas?

Un aspecto curioso del desarrollo de la glándula es que en el embrión humano se forma a los 49 días de gestación, y precisamente 49 días es lo que le lleva al alma reencarnarse, de acuerdo con el Libro Tibetano de los Muertos.


Simbolismo

El simbolismo durante mucho tiempo ha sido utilizado por la humanidad para comunicar ideas que mejor se cristalizaron en una forma compacta. Como dice el dicho muy conocido, una imagen vale más que mil palabras. Los símbolos esotéricos están vivos hoy como lo fueron en el pasado antiguo, pero hay mucha confusión en torno a su uso, la historia, la intención y el significado.

Hoy el ojo que todo lo ve es más probable que sea visto como un símbolo «Illuminati» de control y vigilancia por parte de las élites que en gran medida dirigen el espectáculo sobre este planeta en este momento. Esto se debe a que, con el tiempo, las fuerzas oscuras se han apoderado de los símbolos esotéricos que durante miles de años se utilizaban para transmitir positivos mensajes de ayuda, elevación espiritual y principios. El ojo que todo lo ve es un excelente ejemplo de cómo los símbolos han sido tergiversados.

Conclusión sobre la importancia del “ojo que todo lo ve” en la antigüedad

Como hemos visto, a lo largo de la historia ha habido una fuerte tradición a través del tiempo, los continentes y las culturas en la utilización del simbolismo del ojo que se encuentra dentro de uno conocido también como el Tercer Ojo, o el Ojo del Alma representando el acceso a la parte espiritual del hombre. Su transversalidad en diferentes civilizaciones ancestrales sería prueba de su validez y utilidad de su uso.


Es el instrumento que disponemos para introducirnos en nuestro propio ser, ver nuestro interior, viendo claramente nuestras debilidades, nuestros errores, nuestras fallas, y así, llegar al famoso “conócete a ti mismo”. Con el ojo interno podemos examinar nuestra conducta, nuestra historia, analizar a quien ofendimos, donde erramos, que huella dejamos en nuestra sociedad. De ese modo podemos iniciar el camino de nuestro mejoramiento, de nuestro pulimiento. Ser hombres mejores.



El tercer ojo no es un ojo físico, no es necesario abrir en medio de la frente un pequeño agujero como algunas creencias lo hacen. El tercer ojo es algo relacionado con nuestro cuerpo espiritual y dado que todo posee su reflejo en lo material es a través de las glándulas pineal y pituitaria que ello es posible.

Se dice que Buda pudo entender las fuerzas de la existencia y su manifestación en la cadena de la causalidad, luego de despertar su Tercer Ojo. Aparece una y otra vez en los mitos, esculturas, grabados y pinturas en las culturas antiguas de todo el mundo. Se representa a menudo en todo el antiguo Egipto como un solo Ojo incorpóreo. El Tercer Ojo era comúnmente descrito por los antiguos místicos que experimentaron la luz divina.

“.. en cada hombre hay un Ojo del alma, que … es mucho más precioso que diez mil ojos corporales, por sí solo es visto la verdad … El ojo del alma … es solo adaptado naturalmente al ser resucitado y excitado por las disciplinas matemáticas. “
– Platón, República

El ojo que todo lo ve, es el reflejo del ojo interno que cada uno de nosotros debe abrir, y mirar. Sin juzgar, sin criticar, solo para entender, analizar y mejorar.



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